Citlali Aparicio Estrada

Citlali Aparicio Estrada | Cuerpo de Campo

Mi nombre es Citlali Aparicio Estrada, actualmente tengo 29 años de edad. Mis orígenes se encuentran en dos grupos étnicos del estado de Hidalgo, por parte de mi mamá y abuelos maternos, soy nahua, y por parte de mi papá y abuelos paternos, soy tepehua de Huehuetla, Hidalgo, México. Esta combinación de ambas culturas me hace sentir orgullosa, el ser mujer e indígena es para mí un honor.

Mi vida la he desarrollado en el pueblo de Huehuetla, estudié primaria, secundaria y bachillerato en la misma localidad, después, a la edad de 19 años emigré a la ciudad de Pachuca de Soto, Hidalgo, México, para comenzar a cursar la universidad en el área de salud. Solo estuve dos semestres estudiando debido a que el ambiente de la ciudad no me agradó ni el área en la que estuve estudiando.

Al estar nuevamente en mi pueblo, Huehuetla, me enteré de la Universidad Intercultural del Estado de Hidalgo. Investigué qué oportunidades educativas tenía y quedé satisfecha con las licenciaturas que ofertaba, ya que se enfocaban en áreas sociales y humanas que es lo que yo deseaba estudiar, impulsando la cultura y la vida de los pueblos indígenas. Esto fue lo que me motivó más, el formar parte de esta universidad. Así, cursé la Licenciatura en Gestión Comunitaria y Gobiernos Locales. Dentro de la universidad, tuve la fortuna de conocer muchos lugares y convivir con gente de distintas comunidades; actualmente estoy oficialmente titulada y recibiré mi título profesional en febrero de 2021.

Mi camino profesional considero que es demasiado corto todavía, al egresar de la universidad tuve la oportunidad de trabajar por dos años en CDI ahora INPI (Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas) en el área de casas para los niños y niñas indígenas, posterior a esto, tuve la gran fortuna de trabajar como maestra comunitaria en el sistema telebachillerato, fue una gran experiencia, porque estuve viviendo en las comunidades en las que trabajé, teniendo la oportunidad de formar parte de la comunidad. He tenido otros empleos que también han formado parte de mi experiencia de aprendizaje para la vida, he sido vendedora de ropa, tuve un negocio de licuados y frappes, y actualmente tengo mi negocio de carne enchilada que yo preparo junto con mi mamá.

Soy una mujer indígena del pueblo Tepehua, escribo su lengua, la entiendo en un 50% y la hablo en un 30%, y sigo en el proceso de seguir aprendiendo. La lengua Tepehua no me la enseñaron desde pequeña, puesto que mi papá me ha compartido que tenía miedo a que se me discriminaran, ya que anteriormente se veía mucha discriminación hacia la comunidad indígena, pero aun así yo nunca me sentí menos por esto, al contrario, me hace sentir orgullosa el tener mis orígenes indígenas. Es así que la lengua indígena la aprendo en la universidad y la sigo practicando con las personas de casa y de mi pueblo.

Soy una persona honesta, sensible, valiente y guerrera, rebelde y apasionada por lo que hago, y sobretodo, soy muy humana, disfruto el salir a recorrer lugares y pueblos. Me gusta ayudar a los demás. A mi corta edad he pasado por momentos un poco difíciles, gracias a eso he aprendido que tenemos una misión en esta vida y que el destino siempre te pone el camino indicado, en mi caso ya me puso al conocer PSYDEH, comparo mi vida con la metamorfosis de las mariposas, siento que somos como una oruga y después nos convertimos en seres hermosos llenos de colores, soy defensora nata de que nosotras las mujeres podemos lograr todos nuestros sueños y que nada ni nadie nos debe limitar ni mucho menos violentar, que debemos ser así como las mariposas.